
No si se a vosotros os habrá pasado, pero a veces, cuando yo ando por la calle camino a mi casa, al trabajo o a donde sea, me planteo la posibilidad de cambiar el rumbo. O quizás de, una vez llegado a mi destino, seguir caminando. Sin una dirección fija, sin destino. Tan solo andar. Como si estuviera haciendo el Camino de Santiago o como Forrest Gump cuando le da por correr de un lado a otro de EEUU.
No sé si os ha pasado, pero solo de pensarlo me pongo nervioso con la idea de que de verdad puedo hacerlo. Son tonterías, por supuesto, ¿Quién puede hacer algo así en la vida real? Nadie, supongo.
... Pero... aun así... ¿Cómo será la vida de un nómada?
No sé si os ha pasado, pero solo de pensarlo me pongo nervioso con la idea de que de verdad puedo hacerlo. Son tonterías, por supuesto, ¿Quién puede hacer algo así en la vida real? Nadie, supongo.
... Pero... aun así... ¿Cómo será la vida de un nómada?
No hay comentarios:
Publicar un comentario